Esperanza para todos...  - "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" Filipenses 4:13
 
 
 
 











                           Mujeres Famosas
 
Han existido muchas mujeres importantes alrededor del mundo, muchas de ellas han sido cientificos, investigadores, filósofos, maestros, médicos y la lista podria ser muy extensa. Después de seleccionar cuidadosamente, creo que los personajes de los cuales algo he aprendido, y los que han dejado un legado a la humanidad, son los que se encuentran en esta sección, esto desde mi opinión personal.
 
                        



                                         Fanny  Crosby
                              (1820 – 1915)
Cuando tenía 6 semanas perdió la vista a causa de lo que fue un error desafortunado del médico de la familia, en el tratamiento de un resfriado que había provocado una inflamación de los ojos.
 Ella mencionaba: “Cuando recuerdo cómo he sido bendecida, ¿Cómo puedo reclamar? Puede que la oscuridad arroje una sombra sobre mi visión externa, pero no hay ni una nube que puede detener la luz de la esperanza de mi alma confiada”.
A los 8 años, después de haber luchado contra la frustración, escribió el siguiente poema:

Oh!, qué persona tan feliz soy;
Aunque no pueda ver,
Me he propuesto que en este mundo,
Satisfecha estaré.
¡Cuántas bendiciones tengo,
Que otros no pueden tener!
Llorar y suspirar porque soy ciega,
No puedo, y no lo voy a hacer.
 
Al cumplir sus 15 años, Fanny hizo un largo viaje de unas 1000 millas hasta la Institución de Nueva York para los Ciegos, donde permaneció 23 años, primero como alumna y luego como profesora. Allí se encontró con Alexander Van Alstyne, con quien se casó en 1858.
 
Hasta que tuvo 43 años comenzó a escribir himnos, convirtiéndose en una escritora inspirada haciendo muchos de sus himnos en pocos minutos, con poco esfuerzo. Fué dotada de una memoria increíble y su obra consta de 8000 himnos.
Fanny entró en la presencia del Rey, a la avanzada edad de 95 años.
Algunos de sus himnos que conocemos son:
"Comprado con sangre por Cristo"
"Con voz amiga te llama Jesús"
"Dejo el mundo y voy con Cristo"
"Dime la historia de Cristo"
"No te dé temor hablar por Cristo"
"Si Jesús guía mis pasos"
"Tuyo soy, Jesús"
 
Ella es un hermoso ejemplo de valentía y actitud positiva frente a las adversidades de la vida. Ella nunca dejo de ser feliz y su vida nos recuerda que Dios nos ha dado a cada uno de nosotros una semillita, un don especial y con el paso del tiempo esta se convierte en una virtud, sin embargo algunas dejan marchitar ese regalo y nunca llega a florecer.
Alguna vez se ha preguntado ¿Cuál es el don que Dios le ha regalado?
 
 
 
 
                         
                                Helen  Keller
                               (1880 – 1968)
 
Helen Keller nació en Tuscumbia, una pequeña ciudad  rural de Alabama, Estados Unidos. Su sordoceguera fue causada por una fiebre en febrero de 1882 cuando tenía tan solo 19 meses de edad. Su incapacidad para comunicarse en tan temprana etapa de desarrollo fue muy traumática para ella y su familia, debido a esto, estuvo prácticamente incontrolable por un tiempo.
 
Los doctores en su tiempo la llamaron "fiebre del cerebro", mientras que los médicos de hoy piensan que pudo haber sido escarlatina o meningitis.
Cualquiera que fuera la enfermedad, por muchos días lo único que se esperaba es que Helen muriera. Cuando la fiebre bajó, la familia de Helen se puso feliz creyendo que su hija iba a estar bien otra vez. Sin embargo, la madre de Helen pronto notó que su hija no podía responder cuando sonaba la campana de cena, o cuando pasaba su mano delante de los ojos de su hija. Llegó así a ser evidente que la enfermedad de Helen la había dejado ciega y sorda.
 
Los siguientes años fueron muy difíciles para Helen y su familia. Ella se hizo una niña muy difícil, aventaba los platos y lámparas y aterrorizaba la casa entera con rabietas, gritos y su mal genio. Los parientes la miraban como un monstruo.
Pero su familia -y ella misma- no se resignaron con ese destino, y lo fueron superando a fuerza de voluntad y constancia, y gracias también a tutores y amigos que la ayudaron; entre ellos, Anne Sullivan.
 
Anne Sullivan fue su profesora personal, y amiga de toda la vida. Anne le ayudó primero a controlar su mal genio, y después le enseñó a leer, en primer lugar con el alfabeto manual táctil y más adelante, con el sistema Braille.
 
Helen fue a la escuela de Cambridge para señoritas desde 1896 y en el otoño de 1900 entró en la Universidad de Radcliffe, siendo la primera persona sorda y ciega que podía alcanzar el reto de presentarse y transitar en una Universidad.
Durante su tiempo en la universidad Helen comenzó a escribir sobre su vida. Escribía la historia en Braille y en una máquina de escribir normal y asi fue como escribe su primer libro "La historia de mi vida", que fue publicado en 1903 y aunque al principio no fuese exitoso en ventas, se convirtió más adelante en una obra clásica.
 
El 28 de junio de 1904 Helen se graduó "Con Honores" de la Universidad de Radcliffe, siendo la primera persona sorda y ciega en obtener un título universitario. Ese mismo año en la exposición de San Luis hablaba por primera vez en público.
Helen y Anne iniciaron en los años siguientes una gira de charlas y conferencias sobre sus experiencias. Helen contaba su vida y su discurso era interpretado frase a frase por Anne Sullivan, lo que siempre generaba sesiones de preguntas y respuestas acerca de sus historias.
A causa de sus viajes, Helen y Anne buscaron una nueva forma de vivir a través de sus conferencias y la venta de sus obras literarias.
En 1918 la demanda de sus obras había disminuido, pero ellas seguían viajando con más interés, mostrando las historias increíbles de Helen, como la primera vez que entendió el significado de la palabra "agua". Ese año Helen, Anne y John (Esposo de Anne), se trasladaron a Forest Hills en Nueva York. Helen usaba su nueva casa como la sede para obtención de fondos de la Fundación Americana para Ciegos.
 
No solo recolectaba dinero, también hacía campañas para mejorar la calidad de vida y las condiciones de las personas ciegas, quienes eran rechazados y erróneamente educados en asilos. Su insistencia fue uno de los factores importantes para que las condiciones de éstos cambiaran.
En octubre de 1961 Helen sufrió el primero de una serie de accidentes cerebro vasculares, y su vida pública fue disminuyendo. En los últimos años de su vida se dedicaría entonces a cuidar su casa en Arcan Ridge.
En 1964, Helen fue galardonada con la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto premio para personas civiles otorgada por el presidente Lyndon Johnson. Un año más tarde fue elegida como La mujer del “Salón de la Fama” en la Feria Mundial de Nueva York.
 
Poco antes de su muerte en 1968, a la edad de 87 años, Helen Keller le dijo a un amigo:
 "En estos oscuros y silenciosos años, Dios ha estado utilizando mi vida para un propósito que no conozco, pero un día lo entenderé y entonces estaré satisfecha."
El primero de junio de 1968, en Arcan Ridge, Helen Keller muere mientras dormía. Su cuerpo fue cremado en Bridgeport, Connecticut, y su funeral se realizó en la Catedral Nacional de Washington, DC. La urna más tarde sería llevada a un lugar cerca de donde descansaban los restos de Anne Sullivan su amiga de toda la vida.
En 1962 se realizó una película The Miracle Worker.
 
Todos tenemos un propósito en esta tierra, y si aún no lo descubrimos, encontremos la manera de hacerlo, porque la vida es corta y se nos va.
 
 
 
 
 
 
 
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